Netflix acaba de soltar 'Unhinged', un juego de horror interactivo desarrollado por David Fincher y Zach Cregger que rompe con lo tradicional del género. En lugar de apuntar armas a hordes de zombies, aquí te sumergís en una pesadilla de verdad: interpretás a Ava (voz de Zoë Kravitz) atrapada en un edificio donde la electricidad se fue, las puertas están cerradas y un asesino serial anda suelto.
Lo más creativo del proyecto es cómo usa tu celular real como dispositivo dentro del juego. Tu teléfono se convierte en la linterna de Ava, iluminando pistas en la oscuridad, y también recibís llamadas cada vez más desesperadas de tu amiga Claire (Sadie Sink) y del conserje del edificio. Con mecánicas de puntería simples —agarrar un destornillador, un clavo— te movés por el apartamento buscando escapar. Todo esto se puede terminar en unos 35 minutos.
Lo inquietante es que el juego realmente funciona. Las escenas son viscerales (intestinos de por medio), el asesino es rápido y desagradable, y Kravitz entrega emociones genuinas en sus diálogos. Cuando tu teléfono está enfocado en buscar pistas en la oscuridad, no hay chance de que estés scrolleando redes sociales o mirando otra cosa: estás 100% presente en el horror.
El concepto abre un debate interesante: si Netflix logra enganchar al público con contenido interactivo y gamificado que te roba la atención completa, podría ser el futuro para retener audiencias en una era de distracción constante. A diferencia de los clásicos "Choose Your Own Adventure", este híbrido entre cine y gaming te obliga a estar atrapado —literalmente— en la narrativa.



