Millie Bobby Brown vuelve a ponerse en la piel de la joven detective Enola Holmes en la tercera entrega de la saga que Netflix ha llevado al cine. Aunque la actriz sigue siendo el corazón de la franquicia, esta nueva película dirigida por Philip Barantini muestra algunos desgastes que la serie no había experimentado hasta ahora.
El film arranca con una boda —la de Enola y el Señor Tewkesbury (Louis Partridge)— en Malta que promete emoción desde el principio. Como es habitual en estas películas, nada sale según lo planeado: secuestros, incendios de hoteles, revolucionarios malteses y amenazas del pasado rodean el viaje. Pero mientras el guion de Jack Thorne apila drama sobre drama, la película se siente extrañamente plana, como si le faltara ese impulso que caracterizaba a las entregas anteriores.
Un cambio de director que no termina de convencer
La llegada de Barantini en lugar de Harry Bradbeer, director de los dos primeros films, marca un giro hacia un tono más maduro. Aunque la intención es acompañar el crecimiento de Enola, este nuevo enfoque no encaja completamente con el espíritu juguetón de la franquicia. La saga siempre supo mezclar misterios serios —conspiraciones gubernamentales, derechos de las mujeres, crímenes de guerra— con un estilo visual y narrativo más ligero.
En esta ocasión, Enola Holmes 3 suma temas tan oscuros como crímenes de guerra y pillaje, pero carece de la chispa que hacía que todo funcionara. Los detalles de los crímenes parecen observaciones obvias en lugar de deducciones brillantes, y los giros de la trama se sienten predecibles.
Brown sigue siendo la estrella, pero la serie necesita recuperar su ritmo
Basada en la serie de novelas juveniles de Nancy Springer, la franquicia encontró en Millie Bobby Brown la actriz perfecta para llevar a la pantalla a esta versión femenina del universo Holmes. Durante seis años y tres películas, Brown ha demostrado ser una protagonista ágil y carismática, capaz de manejar tanto misterios complicados como momentos visuales extravagantes.
Lo cierto es que esta tercera entrega, aunque mantiene su encanto, invita a esperar que la saga recupere la energía y el ingenio que la hizo funcionar en sus primeros capítulos. Netflix aún no confirmó si habrá una cuarta película, pero si la franquicia continúa, tendrá que pulir esos aspectos que empiezan a chirriar.



