El actor y productor Dwayne Johnson está en el ojo de la tormenta después de declarar recientemente a la revista Esquire que dejará de pronunciarse sobre política. La decisión desató críticas inmediatas en redes sociales de actores y personalidades de Hollywood que ven en este silencio una evasión de responsabilidad.
George Takei, leyenda de Star Trek, fue uno de los primeros en disparar: escribió en Threads que "el silencio es complicidad". El actor Wil Wheaton, recordado por Stand by Me, fue aún más directo: "Es decepcionante descubrir que es un cobarde".
La justificación de Johnson
Johnson, quien promociona actualmente el remake en vivo de Moana de Disney, explicó su giro en una entrevista con Fox News este año. Allí mencionó que se arrepiente de haber respaldado a Joe Biden en 2020 porque causó divisiones entre sus seguidores. "Mi objetivo es unir al país. No habrá más endorsements. Con este nivel de influencia, mantendré mi política en privado", sostuvo entonces.
En la charla con Esquire, Johnson amplió su pensamiento: aseguró que su prioridad es la creación y el arte, no los debates políticos. "Odio la lucha política, odio toda la basura que viene con ella", confesó el actor, quien enfatizó que aunque hay temas que pueden discutirse, prefiere enfocarse en storytelling.
Un dilema que comparten otras estrellas
Jennifer Lawrence enfrenta un debate similar. La ganadora del Oscar fue muy crítica de Donald Trump durante su primer mandato, pero ahora reconoce que las celebridades "no hacen diferencia" en cómo vota la gente. "¿Qué estoy haciendo entonces? Solo agregando gasolina al fuego que divide al país", reflexionó.
Lawrence explicó que busca expresar sus valores políticos a través de su trabajo como productora, con proyectos como el documental sobre aborto "Zurawski v Texas" y "Bread and Roses", sobre mujeres en Afganistán. "Intento expresar mi política a través del arte", aclaró.
Mientras Johnson continúa su gira promocional internacional, la tensión entre el derecho de celebridades a mantenerse en privado y la expectativa de que usen su plataforma para tomar posición sigue sin resolverse en Hollywood.



