Después de asistir a una fiesta en Washington, donde tocó la batería con los miembros de Scream y Bad Brains, para luego dar lugar a un concierto sorpresa de Foo Fighters, Dave Grohl fue a Nashville, donde realizó un set acústico para unas 100 personas.
Durante el show el músico tocó clásicos de Foo Fighters como «Big Me», «Everlong», «Wheels» y «My Hero», y después de la presentación, dijo que nunca había hecho un espectáculo tan tranquilo.
